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miércoles, 18 de mayo de 2016

El orgasmo o climax sexual

Foto: ¿Sigue siendo un tabú el orgasmo femenino?

El orgasmo (del idioma griego ὀργασμός) o clímax (del griego κλίμαξ, «escalera» o «subida») es la descarga repentina de la tensión sexual acumulada, durante el ciclo de la respuesta sexual, resultando en contracciones musculares rítmicas en la región pélvica caracterizadas por el placer sexual

Experimentados por los machos y las hembras, los orgasmos son controlados por el sistema nervioso involuntario o autónomo. A menudo se asocian con otras acciones involuntarias, incluyendo espasmos musculares en múltiples áreas del cuerpo, una sensación de euforia en general y, frecuentemente, se exteriorizan movimientos del cuerpo y vocalizaciones.

El período después del orgasmo (conocido como periodo refractario) es a menudo una experiencia relajante, atribuido a la liberación de las neurohormonas oxitocina y la prolactina, así como las endorfinas (o "morfina endógena").

Los orgasmos humanos generalmente resultan de la estimulación sexual física del pene en los hombres (típicamente acompañando a la eyaculación), y del clítoris en las mujeres.  La estimulación sexual puede ser por práctica propia (masturbación) o con una pareja sexual (relaciones sexuales con penetración, relaciones sexuales sin penetración, u otra actividad sexual erótica).

jueves, 12 de mayo de 2016

El autoerotismo o placer a solas

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Las palabras autoerotismo, autoplacer y masturbación son sinónimos, y significan estimular nuestras zonas erógenas y órganos genitales para darnos goce y placer sexual a nosotros mismos. La masturbación incluye todo tipo de caricias placenteras, y puede conducir o no al orgasmo. Su propósito es sencillamente experimentar satisfacción y placer sensual.

Producto de una historia cultural, social y religiosa que ha sido represiva hacia la sexualidad, la palabra masturbación ha estado cargada de connotaciones negativas, y se le ha considerado una práctica negativa, pecaminosa y perjudicial para la salud.
Aún en nuestros tiempos, persiste la desinformación y todavía existe una serie de mitos y falsas creencias alrededor de la práctica del autoerotismo. Sin embargo, la realidad es distinta y las investigaciones más recientes le han atribuido a la masturbación diversos beneficios para la salud física y emocional.

En campo clínico, la masturbación se utiliza en ejercicios especialmente diseñados para tratar dificultades sexuales como la eyaculación precoz, la disfunción eréctil, y la disfunción orgásmica en mujeres y hombres. En lo psicológico, la masturbación te ayuda a reconocer y apreciar tu cuerpo y tu sexualidad como parte integral de ti mismo. Te permite además explorar y conocer tu cuerpo y sus reacciones sexuales.

Al darte placer a ti mismo te das permiso para aceptar sentir placer y para conectar con la expresión más genuina de tu sexualidad, que consiste en proveerte de placer a ti mismo, en la intimidad de tu propia presencia. Implica un acto de valorarte, de honrar tu cuerpo y la disposición para atender sus necesidades con amor y respeto.
 
Aprender a conocer tus propias reacciones y preferencias sexuales a través de la masturbación es también esencial para sentirte más cómodo y seguro al momento de compartir tu sexualidad con una pareja, y así poder expresarle lo que necesitas y lo que te estimula.